
"Guanteaba con los profesionales de la federación, pero el ritmo que tienen ellos es otro. En el Cenard estaba solo, me entrené solo…tenía que ir dos veces a guantear a la fedaración en colectivo. Desde que clasifiqué en 2007 no salí a pelear a ningún lado y concentré un mes antes de este viaje. En lo físico estaba bien, pero me sentía falto de distancia y puntería". Nos tenemos que acostumbrar a los golpes, a caernos y levantarnos”. La Nación